viernes 22 de mayo de 2009

Chau Mario


Mario:


Le escribo desde el sur profundo, árboles verdes, bosques lluviosos, tormentas de tanto en tanto. Le escribo desde el lugar donde la leña calienta hasta el corazòn màs frio y las manos siempre tibias invitan al amor.
Le escribo- Ud. lo intuirà- por que cuando la gente se muere siempre se le hacen ciertos homenajes, ha de ser una cosa rara entre la pena y la mala conciencia que queda de no haber dicho lo que se debìa en el momento apropiado y esto impulsa a que- de alguna manera- tratemos de rezarcir lo mal hecho o de intentar hacer lo omitido.

En mi caso, le escribo desde mi gusto por la poesìa, agradecida de haberlo encontrado un dìa cualquiera y no haberlo soltado màs y que sin Ud. saberlo y tal vez como mucha otra gente, me apoderè de sus versos y los puse en los lugares màs cotidianos, en la mesa, en la cama, en la calle, en una tertulia, como parte de alguna argumentaciòn de algùn debate. Le escribo para contarle que muchos episodios de mi vida han estado marcados a fuego por sus palabras, serìa mucho decir que todas las parcelas de mi vida tienen algo de Ud., pero ciertamente sus poemas me han acompañado desde hace mucho a la hora del amor y tambièn del desamor.

Le escribo sin pena, y con bastante gloria de ser parte de una generaciòn que todavìa se estremece al leer sus versos y de entender la poesìa como un vehìculo que si bien no anda muy ligero, es siempre constante y firme para construirse en medio de un mundo donde el amor se vuelve un bien a transar en el mercado.
Ud. nos enseñò sin querer justamente lo contrario, que el ser humano NO Es, que el ser humano SOMOS y en esta pluralidad nos amamos, nos detestamos, luchamos, caìmos y nos levantamos.

Gracias por haber escrito, por haber vivido consecuentemente y por haber puesto en la boca de muchos, las palabras que no podrìamos si no haber balbuceado.

Chau.

viernes 15 de mayo de 2009

Enjambre urbano

www.rodrigotorresbarriga.cl


A Rodrigo lo conocì el año pasado, junto con conocerlo a èl tambièn conocì su fotografìa. Tiene un trabajo que no es de ayer y que hoy lo transmite a los estudiantes de distintas carreras en algunas universidades.

Con la fotografìa digital siento que se fue perdiendo esa cosa ceremonial de las fotografìas , eso donde habìa que posar un rato largo mientras se enfocaba con el zoom. Se perdiò tambièn el "revelado" y los dìas de ansiedad y espectaciòn para ver como una habìa salido en la foto y luego guardarlas celosamente dentro de algùn album para ser mostrada a las visitas.

Siento que si bien eso ha pasado, me pasa tambien que cuando veo una foto en blanco y negro me vuelve eso que sentìa en mi niñez, lo lindo de la fotografìa, la pose, la espera y todo lo anterior.

Los trabajos de mi amigo son todos en blanco y negro, y si bien es un fotografo de arte sensible y profundo, tiene la inmensa gracia de captar en una milèsima de segundo (lo que dura el click) toda la esencia de los sujetos/as o los objetos capturados.

Es asì como en su ùltimo trabajo Enjambre urbano, nos muestra la cotidianeidad de una ciudad que tiene dos caras, por un lado esa cara turìstica, abierta al mundo, "perla del sur" y por otra una cara sencilla con olor a calle, a humo, a alcohol, olor a costa, que nos invita a reflexionar sobre el paralelismo de la historia, sobre el sacrificio, la pobreza, la calle, la esquina, la botillerìa, sobre la micro y la infancia que no existe por que se hace adulta desde el trabajo.

Rescato de este trabajo, que tiene la extraña habilidad de hacer que el alma no se quede quieta y que los sesos se revuelvan en un extraño baile, al compas de una musiquilla que suena a conciencia y crìtica, a implicaciòn y postura frente a la realidad.

En enjambre urbano puedo ver tambièn a los "correteados" por el mercado, a los fagocitados del sistema, a los que duermen en las cunetas de la historia.

Rodrigo: te agradezco este trabajo, y la posibilidad que a través del arte nos regalas de no dormirnos tranquilos en nuestra zona de confort, si no de estar atentos al zumbido insitente de la necesidad de interpelarnos.

sábado 9 de mayo de 2009

Ahhh!!!! la vida...


Es otoño y hace frio. La casa està en un profundo silencio. Los crìos han salido y es el momento apropiado para sacudir la flojera y actualizar el blog.
Gustavo, Gastòn y varias amistades màs me han reclamado por que no he escrito nada. Y efectivamente no lo he hecho, por que me fui en un viaje interior en el quen aùn estoy y que disfruto cada dìa por que voy descubriendo con simpleza y audacia que la vida es una sorpresa y que las cosas lindas y nutritivas para el alma no vienen siempre haciendo complicadas piruetas.
Digo esto por que en este tiempo he experimentando varios cambios...cambio de trabajo, nuevas amistades, estar màs en casa, hijo adolescente ad portas de la universidad, preadolescente de libro, el càncer de mi hermana y una tranquilidad interior que solo puede venir de un amor profundo y un cuidado por una misma.

En este pequeño espacio interior, que finalmente es un gran espacio, he tenido tiempo de ordenar, sacar afuera lo que no debe estar adentro y de pintar y hermosear a un ritmo tan lento y pausado que se ha hecho casi naturalmente, sin que yo me pudiera stressar en el intento. Mi capacidad de reflexiòn ha crecido y me siento una mujer libre, madura y muy muy amante (lo digo en el sentido màs amplio e integral que pueda entenderse), tan amante que mi amor-como dice Silvio-al no ser un amor de mercado, no es amor de lucrar.Por lo tanto a cuidarlo y reservarlo a aquellas personas, situaciones y momentos dodne vale realmente la pena darlo.

Soy feliz ahora con mi tacita de tè, el fuego en la estufa, la llluvia golpeteando alegremente el techo, la gente caminando tranquilamente porque està acostumbrada a mojarse. Soy feliz pensando en que hoy soy feliz, y que no me hace falta nada, absolutamente nada para seguir siéndolo.¿Y el mañana?...mañana ya veremos.