
Encontré una interesante convocatoria de un concurso literario que se llama Dime que me quieres, se trata de un concurso nada menos que de declaraciones de amor. Me llamó tanto la atención que me dije a mi misma..."misma debes participar". En eso ando, buscando material suficiente como para hacer una contudente, hermosa y desatada declaración de amor. Sin embargo o mi memoria emotiva está cansada o se ha ido de vacaciones antes que yo, por que me cuesta recordar. Me he puesto a leer a Rosa Montero en La loca de la casa, para reflexionar un poco, tomando lo que ella escribe sobre la imaginación, las historias y los amores.
No es que no tenga un registro mental no es eso, es que me dí cuenta que me he declarado pocas veces y tengo registro de mis primeras incursiones. Mi pregunta es ¿qué ha pasado con las últimas? y en las últimas solo recuerdo no mas de dos una en tiempo real y otra mas abrazada a estos medios tecnológicos, donde los e mails se volvieron el vehículo más apropiado (en este país el teléfono aún es caro). Pero lo que quiero decir es que me cuesta recordar, al parecer o mis declaraciones no fueron lo suficientemente siginificativas o fueron ellos quienes se declararon y hago el esfuerzo por recordar y creo que echaré mano a un material escrito y gráfico que hay.
Debe ser que tengo asociado el tema de las declaraciones al comienzo de las relaciones...crasso error, debe ser que lo ví como esa forma de entregarse, no mediando cordura, arriesgada y salvaje en que es otro el que te tiene en sus manos y puedes salir bien o mal pero es que ya no das mas el amor ha podido y te estruja las entrañas.
En cualquier caso, hago memoria para intentar no olvidar nada y me encuentro con una serie de palabras y gestos y sonrisas y actos (algunos fallidos por cierto) en los cuales revivo esa intención de que el corazón del otro se quede depositado en tus manos.
También le pediré a mi imaginación...la loca de mi casa que me eché una mano, a ver que sale de todo esto...
