lunes 31 de diciembre de 2007

FINALIZANDO EL AÑO CON LAS MUJERES ANCESTRALES


Polo, este escrito es para ti, cuando anoche hablamos del orgullo (te acuerdas?) que podría haber sido algo así como la rabia y el orgullo, igual que el libro de la Fallaci, en el cotexto que solo tu sabes que se dió, recordé episodios de mi historia familiar, especialmente a mi abuela Umiliana que tiene su cuento...este escrito estaba ya elaborado con anterioridad.



Mientras la Umiliana, caminaba por ese inmenso huerto la Ema ,vivía haciendo la comida en una cocina que de tamaño es como la mitad del primer piso de mi casa. Recuerdo ese olor, siempre el mismo olor a comida, comida que yo daba una guerra impresionante por no comerme claro, por que eran cosas que las niñas mimosas y mañosas para comer no toleran, el pescado, las legumbres, la cazuela, el puchero (ese que lleva trozos de coles). Mi abuelita Ema siempre andaba con un delantal, y un chalecòn de lana de esos que abrigan hasta el alma. Y siempre de aqui para allà. Ella cosìa y hasta ya crecidas nos hizo vestidos y, nos tejìa chalecos. Incluso le ha tejido a la Flo. Fuerade eso aprovechando la insolencia floral del inmenso jardìn y de los rodendros, lilas, hortencias y crisantemos del patio, ella con una gran habilidad hacìa bouquet de flores, coronas, con dibujos para la Cruz Roja, los bomberos, la Muni etc etc. Ella era top, tenía ingresos propios y con eso le daba para todo. Sin contar con que mi abuelo era un monstruo de las finanzas y llevaba todo con un control que te cagas. Eso en parte tambièn lo he heredado yo que hago presupuesto anual para los gastos de casa, hagoestimaciones etc.Sacaba mi cuenta y cuando yo nacì mi abuela tenìa 60 años, ahoratiene 94. En el patio de la casa de Puerto Montt, siempre hablo de lacasa de los abuelos, habìa un huerto inmenso, habìa frambuesas,manzanas, un peral, murtas, grosellas, varios árboles de cerezas y un tremendo ciruelo. Tambièn habìa un armatoste gigantesco que parecìauna nave espacial , algo asì como un cohete dibujado por un niño pequeño, eso era un ahumadero de pescado y de carne.Recuerdo haber corrido hasta quedar exhausta por ese patio, recuerdohaberme colgado con ganas del manzano, el màs chico, el que colindaba con el sitio de la Sra. Helo.Tambien recuerdo haber jugado mucho con Bambi un pastor alemàn precioso que don Walter, el que empezò con las alfombras de Puyuhuapi le regaló a mi Tata por que siempre traìa muy atendido a su nieto que estaba interno en el Colegio Alemàn en Puerto Montt. Miabuelo era contador de la marina mercante y navegaba asiduamente. Recuerdo haber visto gallinas tambièn y tambièn a Pillìn y Perejil, otros pequeños perros.

Pero bueno anoche en medio de nuestra conversa me recordé de la Umi, mi bisabuela, ella es el monumento al orgullo femenino. Recordando debo decir que jamas la vi sonreir, siempre daba la impresión de que estaba enojada, pero no era enojo tenía un gesto adusto que con el correr de los años e investigando por aqui y por allá me he decidido a pensar que la Umi vivió siempre con una pena enorme que su corazón no alcanzaba a desahogar y no quería desahogar tampoco. No quería mostrarse vulnerable.

El episodio de su historia más revelador es el que oí hace algún tiempo de boca de mi padre. Mi bisabuela Umiliana estaba casada con un señor que al parecer no le llegaba ni a los talones, en tèrminos de proyectos familiares, ella tenía tierras y animales, y fue ella misma que con ayuda de unos huilliches de la pequeña isla en Chiloe donde vivieron enterraron a su padre cuando murió de viruela, nada de lloriqueos, nada de dejar que otros hicieran esas cosas, ella siempre hizo todos. Pero lo que la marcó y marcó a la familia de por vida, hasta hoy, fue que su marido un día impulsado no se por que vientos le dijo que el se iba al norte a buscar fortuna (no vivían mal), ella le dijo con voz de sentencia "si sales por esa puerta, tu no vuelves a entrar y te doy por muerto..." pues el bisabuelo desafiando a esta mujer, agarró un atillo de ropa y salió, pues al otro día Umiliana vestía de luto, arregló para que su segunda hija (mi abuela Ema) aparezca con sus apellidos, como si ella hubiese sido hija solo de ella, y no volvió a sonreir. Siempre habían algunas noticias del bisabuelo, noticias que por cierto ella entre el odio y la pena y más encima la rabia se resistía a escuchar. La Umi murió cuando yo tenía cuatro años, la recuerdo desdentada y en su pieza oscura, extendiendome sus manos arrugadas como pasas en las que guardaba caramelos que me daba sin sonreir.

¿Se puede finalmente ser tan orgullosa como para matar en vida al hombre que se supone que has querido? ¿Se puede ser tan orgullosa como para privar a tus hijos de crecer con su padre?, pues si, claro que se puede. Pobre Umi, no creas que no me toca el alma pensar en ella, en ese tiempo.

Hoy que este año se acaba y durante èl tuve que poner en juego aprendizajes ancestrales y por que no decirlo orgullo tambièn, me doy cuenta que he crecido que soy una mujer que puede pararse con algun grado de seguridad frente a la vida, que puede agrandar los ojos para ver del mundo lo que a simple vista no se ve. Agradezco a todas las mujeres de mi línea sanguinea que me han allanado el camino para que todo lo que ha sucedido suceda y todo lo que viene venga no màs. A mis bichas Umi, Fidelia, Eloíza, a misabuelas Rosa y Ema. A mi madre, el pedazo de mujer que he tenido de referencia. Y pensar con mi mejor energía en lo que quiero para mis mujeres pequeñas, Flo y Maritxu y mis ya queridas nietas que están conformandose en algun lugar del cosmos.

sábado 29 de diciembre de 2007

Desenfadadamente

Supongamos que hubiese sido en una calle o que el encuentro hubiera sido en un Café, pero no el encuentro resultó de otro modo. Igual que el Big Bang, igual que esa gran explosión, sus ojos pequeños vestidos del color mas raro que se ha conocido hasta ahora se cruzaron con su mirada "natural pacífico" a través de cuatro frases escritas en la pantalla de un computador.

Nada de raro sería si no es por que se las arreglan cotidianamante para seguir alargando la primera charla que tuvo tanto tema, tanto dato exquisito, tanta magia cósmica. Detrás de la promesa velada se esconde el sueño profundo del encuentro y la tímida reinvención de un lugar vivido en otra vida.

jueves 27 de diciembre de 2007

El albergue de las mujeres alegres

Una casa cualquiera, en un barrio cualquiera, dos historias que comienzan un día de invierno o de otoño, no recuerdo bien.

Muchas conversas, muchas lágrimas, muchisimas carcajadas y tardes y días compartidos. La tarde tiene otro color con mi amiga en casa, con mi gran amiga, esa que me sostuvo cuando yo sentía que mi dolor era insostenible y me decía, "si quieres llorar , llora no más".
Al revés de lo que pudiera pensarse estas tardes han sido ocasión de decirnos cosas, de pensar en voz alta y reirnos fuerte...quién nos habría dicho esto hace dos o tres años atrás..sin duda que la vida nos sorprende, pero más nossorprendemos nosotras de los pasos que somos capaces de dar.

Así es la vida... y así es el amor.

Las Diosas guarden este albergue de las mujeres alegres.

lunes 24 de diciembre de 2007

Carta de navidad

Querido Marco Polo:

Al fin estas quieto en algún sitio, algún sitio que mi mente no alcanza a asimilar entre la prisa de estos días. Llegaste y me has escrito, te agradezco.
Qué has traído de ese fantástico viaje al norte de Africa?...te acordaste de esos adornos que usan las mujeres berber?.

Yo te esperé, como esperan los amantes a que llegue su hora, como espera el brote a la primavera, te esperé cada día...y déjame decirte que no me costó hacerlo y no me costará jamás, por que supongo que tu eres el que llena mi corazón, el que se lleva mis latidos el que se sumerge en mis pensamientos cada noche cuando se me ocurre descifrar los códigos de navegante que guardan las estrellas.

Mis ojos quieren recrearse en tus pupilas, clavarse en tu pupila azul, mi cuerpo quiere abrazarse del olor de tu piel, navegar en tus espesos mares salinos, dormirse cansado junto a tu risa...

Todo llega y nada tardará el invierno en devolverte al lugar que siempre ha sido tuyo.

domingo 23 de diciembre de 2007

Reflexiones de fin de año...


Me siento muy cansada, tengo ganas de tomar vacaciones mañana mismo, siento que el año me pasó la cuenta, pero tambièn debo reconocer que sonrio cuando pienso en lo que ha sido este tiempo.

Aprendizajes varios, es la frase que se me ocurre poner como una síntesis personal. Sí aprendí y de las formas más dolorosas y otras no tanto. Me caí, me dolió, me levanté , me sacudí el polvo y seguí caminando. Siento que he enfrentado este año con lo que venía y con las herramientas que he podido juntar en los años de vida que he tenido y el final es bastante mejor que el comienzo.

Debo reconocer que me he acostumbrado a un espacio de soledad donde la armonía me llega sin hacer ningún esfuerzo y donde el silencio a veces y el bullicio otras me va modelando para experiencias que creo la vida me seguirá poniendo por delante.

Me he descubierto fuerte, valiente y autónoma, tambièn me he descubierto más reflexiva y sabia, tan sabia que siento que alguna amiga puede apoyarse en mis experiencias, en mis vivencias, en mis maneras de ver el mundo.

No soy la misma de hace un año...no...muté, cambié. Tengo mi corazón centrado en coordenadas fundamentales de mi vida, por un lado mis hijos y por otra los trabajos que tengo.

No fuí capaz con dos trabajos y dos estudios...ya podré, pero fui capaz de sostener a mi hermosa familia, de renovar nuestro espacio físico y de no dejar de ir a las reuniones del colegio, de mantener la puerta de casa abierta para alguna amistad en desgracia y de mantener el corazón tibio para acoger las causas ganadas, las de siempre (descubrí con sombro que no hay causas perdidas).

Este año se va...y se va teñido de sonrisas, de regalos, de sueños y de un sabor tan agradable como una pata de jamón serrano o de galletitas de maría jesús...este año se va con la ilusión de pensar que el otro año puede traerme regalos impensados. Estoy abierta a la novedad.


¡Feliz fin de año para todos y todas las que de pronto leen estas líneas!

Reflexiones de fin de año...

miércoles 19 de diciembre de 2007

Un premio...un lindo y merecido premio


-Mami, me llamaron del Colegio, me vienen abuscar debo estar allí urgente...no se para que es...


- y te sientes bien para ir, hijita?


- Si mami, si me viene a buscar la Paz...no se para qué sea...


En fin...yo iba de viaje a Panguipulli cuando me llamó mi hija y sostuvimos este corto diálogo.

Si ella era la ganadora de un premio muy importante y meritorio que dan los profesores del Colegio Aliwen, un premio que no es solo por rendimiento académico, si no que refleja lo que es el espíritu Aliwen...solidaridad, respeto, creatividad, alegría, responsabilidad...


Anoche mientras dormía y yo como muchas noches, terminaba las diez mil cosas que debía hacer, la veía dormir, toda cruzada en la cama, tan grande ,tan linda, tan buena pa' roncar de pronto...mi chica Aliwen.


Cómo árbol que crece, cada día con sus pequeñas batallitas ganadas y otras perdidas mi querida María Jesús me sigue llenado de color la vida, esta vida hermosa y tranquila que tengo, que sepan las diosas hasta cuando durará. Siento que abrazar, oler la tarde, dormir tranquilas y reirnos fuerte a veces nos basta.


Felicidades María Jesús, por ser así ...así tan hermosa como eres tu!.