lunes 29 de octubre de 2007

Alekos Panagulis



Escribir sobre Alekos Panagulis es una tarea infructosa , despuès que la Fallaci ha escrito nada menos que un libro sobre él.

Y...si puede serlo efectivamente. Me mueve a escribir sobre él por que releo UN HOMBRE, ese libro que ha despertado en mí mucha ternura, rabia, lástima, rebeldía. Mi historia con este libro se remonta al año 1999 cuando fui a al oficina de mi amigo y él tenía este libro y él mismo me lo pasó diciendome "debes leerlo" y asi lo hice, lo leí y jamás me pude zafar de la Fallaci.
En todo caso sobre Panagulis podría decir que me llamó la atención esta veta de escritor incipiente, de poeta, de poeta en la cárcel cuando escribia con sangre cuando le requisaban el bolígrafo y el papel, el poema Viaje que le regaló escrito en un papelito a la Fallaci en medio de la cena en un restaurant donde eran vigilados me gustó. La traducción no se si será la misma, en todo caso conociendo a esta mujer que es tan riguros, siento que no tengo derecho ninguno a cuestionarla, además yo tampoco se griego.

Panagulis fue un genio estando en Boiati, quizás sus mejores años fueron en la cárcel, en esa cárcel nicho que Hazizikis mandó construir para él, cuando escribia desde la ansiedad controlada de la libertad, aprendiendo italiano y leyendo como podía los artículos de Oriana que le llegaban en algún diario no actualizado. Luego en libertad, le costó saber que quería hacer y fue de fracaso en fracaso, siempre enamorado de la muerte, de la idea de la lucha in extremo, de la irreverencia a ultranza. Ella lo amó , que duda cabe y a su manera el también la amó, aunque siento que amó mucho más su causa, la lucha contra la tiranía.

Tal vez si Alekos, Alexandros, hubiera renuciado a la idea de la lucha hoy capaz que aún estaba vivo, pero lo mataron muy pronto , en cambio ella muriò de enfermedad. (no quiero decir que ella haya renunciado a esa idea, las mujeres vivimos más)


Dejo aqui el poema:


Viaje


Viajo por aguas desconocidas en una nave

semejante a millones de otras naves

que vagan por océanos y mares

siguiendo rutas y ateniendose a horarios perfectos

Y muchas más,

también muchas más

amarradas en los puertos.

Durante años he cargado esta nave

con todo lo que me daban

y que yo tomaba con gozo sin límites.

Luego,

lo recuerdo como si fuera hoy,

la pintaba con colores radiantes

y permanecía atento

para que en ningún

lugar cayera una mancha.

la quería bella para mi viaje.

Y después de haber esperado tanto, tanto

llegó por fin la hora de zarpar.

Y zarpé


miércoles 24 de octubre de 2007

LO MATE POR QUE ERA MIO

Señor Juez:

Efectivamente, yo lo maté. Si, yo misma sin ayuda...bueno me demorè un poquito, pero lo hice.
Y sabe por que lo matè, señor Juez...lo matè por que era mìo. Si, era mio, por que una vez me dijo. " soy tuyo" y eso me dió derechos sobre ese ser humano.

Nunca pensé en envenenarlo, ni en clavarle un cuchillo, ni menos aplastarlo a alta velocidad cuando caminara por la calle, lo maté solo de indiferencia, de no estar con él, de ignorar sus miradas, de no sentir cuando me abrazó la última vez, lo mate haciendo que escuchaba y en realidad no escuchaba. Lo matè huyendo, huyendo de su cara de niño lindo.

Y creame que este asesinato, lo comencé a gestar antes de que el siquiera sospechaba que lo podría matar. Fue un día de invierno sin lluvia, una mañana que peleamos por cualquier cosa, una tonteria, pero el desapareció se fue de la casa todo ese día luego me dijo que se iba y despues me dijo que no...Señor Juez...en que quedamos?me dice que se quiere ir, yo lo paso mal, sufro, me resigno y luego me dice que se queda...pero no hay derecho, mire que hacerme eso a mi un alma desolada y vulnerable...si no digo yo, estuvo bien que lo maté.

Lo fui matando lentamente, desde el día que me dijo me voy, desde esa madrugada triste y silenciosa en la habitación compartida, esa que de pronto sentia tan invadida por esos pequeños seres que para mi si son importantes. En fin...decir más, Señor Juez, es caer en la reiteración.

Señor Juez de lo único que no me arrepiento es de no haberlo hecho antes, pero déjeme decirle que acepto gustosa la condena que me eche encima, así es que si Ud. considera que debo pagar en cadena perpetua, con la muerte o en carne (esto último me da lata por que seguramente no podré elegir con quien) le digo que ni siquiera patalearé, no apelaré, sería una desinteligencia, salir libre sería nefasto...como sabe? en una de esas me vuelvo a tropezar con alguno parecido.

Así es que señor Juez, le voy dejando estas líneas escritas despuès del brindis que no fue, la mirada que no estuvo, el encuentro pendiente y todo lo que se quedo al debe. Cuando diga la sentencia yo aplaudirè, pero no se le ocurra absolverme, yo soy la culpable de todo, si lo hace voy y lo mató a Ud. pero no de indiferencia, asi es que ya sabe.
Atentos saludos.
Nos vemos en el estrado.