
Perdón si hiero alguna susceptibilidad, lo siento de veras, pero debo confesar que me encanta él. Me gusta verlo cocinar, pasaría horas pegada frente a la pantalla viendo como acaricia con sal un salmón o con que delicadeza corta zucchinis o como reflexiona sobre la elaboración de un curanto.
Ay! lo veo y me dan ganas de estamparle un beso en esa boquita de labios finos como dos valvas, me dan ganas de ser un lomo de algún bicho terrestre o con plumas o incluso de agua y que me agarre y me ponga todos sus aliños. Me encantaría tomarme un malbec mirando esa chimenea que tiene donde aparece con un jeans roto en la rodilla sus lentes antiguos y su boligrafo escribiendo reflexiones, me bancaría el frio, me bancaría todo, un tiempo con ese hombre , con un hombre de su talla y calibre debe ser una experiencia no menor.
Que me importa cuantos años tiene...si el se ve estupendo y es seductor, y él lo sabe.
Francis Mallman es un chef increíble asi como me gustan a mi, no hace equilibrio en los platos poniendo sobre la carne un cerro ensalada y luego la mitad de un baguette doradito en mantequilla, él es un cocinero de verdad de esos que con poco hacen mucho y que hacen cosas con lo que hay en nuestro refrigerador. Un día lo vi cocinando un conejo, tan sencillamente puso la carne sobre un pan y despuès le puso bruselas cortadas en juliana y rehogadas en no recuerdo que.
es que como lo explico...ver sus manos adobando carnes o pescados es una delicia, ver sus dedos hábiles empuñando un cuchillo que corta vegetales es sublime y verlo a los ojos afeitado sin su barba cana es algo parecido a la visión del kashba.
A su haber tiene varios reconocimientos culinarios a nivel internacional, fue ganador del Grand Prix de l'Art de la Sciene de la Cuisine entregado por la Academia Internacional de Gastronomía de Paris en 1996 y eso ya le vale por mucho ya que es el primer chef no europeo en recibir este premio.
Su cocina regional, sencilla y explorada nos abre a nuevas formas de un comer feliz que se arma entre fuegos , al sur del mundo , mirando la nieve o viviendo en primavera.
Como sea Francis Mallman es aparte de ser un portento masculino , un tipo que viene de vuelta que se vive la vida sin prisas pero sin pausas, que es interesante y seductor... sencillamente el más guapo, el mejor.
¿Francis, cuando vengas a Chile, te pasas por casa?
4 comentarios:
Jajajaja
buenisimo el comentario!
que paradoja culinaria interesante esa de querer comerse a un chef ¿no?
Buen post Amapola,
También me gustó muchísimo tu blog, gracias por tu comentario.
Un saludo desde Venezuela
Como me hiciste reír!!!!
Lo decís de una forma tan tierna :-)
Muy muy bueno.
Te mando un besote,
Gustavo.-
Y este señor sale en la tele?
Pa verlo digo yo.
Mis respetos
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